El pasado martes 29 de setiembre de 2026, desde IGMASA participamos del webinar “Cambios al Tax Holiday de Uruguay y la creciente movilidad desde Brasil hacia Uruguay o Paraguay”, organizado por el Instituto Uruguayo de Estudios Tributarios (IUET) y la Women of IFA Network (WIN). La instancia reunió a especialistas de Brasil, Uruguay y Paraguay y permitió intercambiar perspectivas sobre un tema de creciente interés regional: las oportunidades que encuentran empresarios, inversores y familias brasileñas al evaluar un cambio de residencia fiscal.
Los cambios tributarios en Brasil han impulsado nuevas consultas sobre residencia, inversiones y organización patrimonial. En este contexto, Uruguay ofrece una combinación que merece ser considerada: cercanía geográfica, posibilidades de radicación e inversión y un régimen fiscal específico para quienes deciden establecer su residencia en el país.
¿Por qué un brasileño podría elegir Uruguay?
Para una familia o un empresario brasileño, la proximidad permite proyectar una nueva etapa de vida manteniendo contacto con su país de origen. Uruguay puede convertirse en el lugar desde donde organizar la vida familiar, administrar inversiones y desarrollar nuevos proyectos.
A estos factores se suma el régimen de tax holiday, que permite, bajo determinadas condiciones, acceder a un período sin tributación en Uruguay sobre las rentas de capital del exterior comprendidas en el beneficio.
Esto resulta especialmente relevante para quienes conservan participaciones en empresas brasileñas o cuentan con inversiones internacionales. La decisión puede combinar un proyecto personal de radicación con una planificación patrimonial de largo plazo.
¿Cómo se obtiene la residencia fiscal uruguaya?
Uruguay contempla distintas causales para adquirir la residencia fiscal. Entre ellas se encuentran la permanencia en el país por más de 183 días durante el año civil y la radicación del núcleo principal de actividades o de intereses económicos o vitales.
También existen alternativas vinculadas a inversiones. Una de las más utilizadas combina una inversión inmobiliaria superior a 3.500.000 UI (aproximadamente USD 580.000), realizada desde el 1.º de julio de 2020, con al menos 60 días de presencia física efectiva durante el año. Otra causal contempla inversiones inmobiliarias superiores a 15.000.000 UI (aproximadamente USD 2.500.000), sujeta a las condiciones legales correspondientes.
Estas vías permiten evaluar distintas formas de vinculación con Uruguay. La elección debe responder a la situación real de cada persona: sus tiempos de permanencia, su familia, sus actividades y sus inversiones.
La residencia fiscal y el acceso al tax holiday deben analizarse por separado, porque cada uno tiene requisitos propios.
¿Qué beneficios ofrece el nuevo tax holiday?
Para quienes adquieren la residencia fiscal uruguaya desde el 1.º de enero de 2026 y cumplen las condiciones previstas, el régimen permite optar por tributar IRNR respecto de determinadas rentas de capital del exterior, durante el año del cambio de residencia y los diez ejercicios fiscales siguientes.
En términos prácticos, esta opción permite que las rentas extranjeras comprendidas queden fuera de la imposición uruguaya durante ese período. El beneficio se ejerce por única vez y exige, entre otras condiciones, no haber sido residente fiscal uruguayo durante los dos ejercicios anteriores ni haber utilizado previamente el régimen anterior, salvo las excepciones legales.
Para acceder, se contemplan alternativas como:
- Cumplir la causal de residencia por permanencia en Uruguay en cada ejercicio correspondiente.
- Realizar inversiones en inmuebles urbanos por un valor computable superior a 12.500.000 UI (aproximadamente USD 2.060.000).
- Capitalizar los fondos de inversión previstos por la normativa, por al menos 625.000 UI anuales (aproximadamente USD 103.000), bajo las condiciones reglamentarias aplicables.
La modificación reglamentaria de setiembre amplió las posibilidades de la vía inmobiliaria: admite adquisiciones desde el 1.º de setiembre de 2025, permite utilizar los mismos inmuebles para acreditar la residencia fiscal y acceder al beneficio, e incrementa en un 100 % el costo fiscal computable de los inmuebles urbanos ubicados en departamentos sin costas sobre el Río de la Plata ni sobre el océano Atlántico.
Una oportunidad concreta para quienes mantienen inversiones en Brasil
Pensemos en un empresario brasileño que decide establecerse en Uruguay y conserva una participación en su empresa de origen. Si adquiere la residencia fiscal uruguaya y accede válidamente al tax holiday, los dividendos del exterior comprendidos en el régimen pueden beneficiarse de la no imposición en Uruguay durante el período correspondiente.
La planificación debe considerar también la tributación en Brasil. Desde 2026, la legislación brasileña establece, como regla general, una retención del 10 % sobre los dividendos, con excepciones y reglas transitorias. El beneficio uruguayo no elimina los impuestos que puedan corresponder en el país de origen.
Analizar ambos países permite proyectar el resultado fiscal de las distribuciones, revisar el convenio para evitar la doble imposición y organizar las decisiones patrimoniales con anticipación.
¿Qué obligaciones acompañan estos beneficios?
Acceder al régimen requiere cumplir y acreditar las condiciones de la opción elegida. Una planificación adecuada comprende:
- Coordinar la salida fiscal de Brasil, incluyendo la comunicación y la declaración de salida definitiva que correspondan.
- Documentar la residencia fiscal uruguaya, mediante los antecedentes de permanencia, vínculos o inversiones aplicables.
- Formalizar la opción por el régimen y cumplir las obligaciones de acreditación y mantenimiento.
- Revisar las demás rentas y actividades, para determinar sus obligaciones tributarias en Uruguay y Brasil.
La Receita Federal distingue la comunicación de salida definitiva de la declaración correspondiente: ambos trámites forman parte del proceso de cambio de condición fiscal. Obtener residencia en Uruguay no sustituye esas obligaciones brasileñas.
Planificar una nueva etapa con visión de largo plazo
Uno de los mensajes centrales es la importancia de analizar cada caso de forma integral. Para algunas familias, el objetivo será radicarse efectivamente en Uruguay; para otras, combinar inversiones con una nueva organización de su patrimonio y sus actividades.
Uruguay ofrece oportunidades para quienes buscan establecer una conexión real con el país y planificar su futuro con reglas claras. Identificar la causal de residencia adecuada, evaluar el acceso al tax holiday y coordinar las obligaciones de ambos países permite transformar esa oportunidad en un proyecto concreto y sostenible.
En IGMASA acompañamos el análisis de residencia fiscal, inversiones y estructuras patrimoniales internacionales, coordinando con los asesores de las jurisdicciones involucradas para que cada decisión responda a los objetivos personales, familiares y empresariales del cliente.
Cra. Andrea Correa Rijo


